Calvo: "La ley cambió paradigmas, conceptos sociales y políticos para enfrentarnos a la violencia de género"

Secretaría de Estado de Igualdad, Madrid, jueves 19 de diciembre de 2019

Calvo ha destacado durante su intervención que la ley "cambió paradigmas y conceptos sociales y políticos para enfrentarnos a la violencia contra las mujeres, una violencia que no tiene fronteras, se produce en cualquier lugar del mundo, en diferentes culturas y en diferentes formas políticas de Estado, porque es estructural y específica".

La vicepresidenta ha incidido en que "hemos de seguir cultivando la unanimidad de la ley" reflejada en el posterior Pacto de Estado contra la Violencia de Género (PEVG): "No podemos ceder ni un sólo milímetro del avance que ha significado esta ley, porque algunos niegan la violencia machista y dan así alas al sexismo y la discriminación".

Carmen Calvo ha recordado que "ha sido la ley más cuestionada porque transformó principios completamente arbitrarios contra la igualdad entre hombres y mujeres, que no se ponían en cuestión: Hace 15 años nuestro país tomó una decisión sincera y valiente, que resultó ser ejemplar para otros Estados del mundo: cambiamos radicalmente de paradigma porque nuestra sociedad arrostraba no sólo la desigualdad sino también su peor rostro; el de la violencia en diferentes grados y niveles contra las mujeres hasta llegar a lo más terrible, a los asesinatos".

La vicepresidenta se ha congratulado porque "fuimos una sociedad valiente contra una violencia que no se ejerce en el ámbito privado, porque la garantía de los derechos fundamentales de las mujeres siempre ha transitado en los espacios que el machismo y el patriarcado han querido deslindar de la luz pública. Desde el feminismo siempre dijimos que había espacios donde la democracia tenía que entrar a garantizar la integridad física, moral y la posibilidad de desarrollar los derechos y libertades de las mujeres. Fue un gran combate intelectual y jurídico".

Por último, Calvo ha señalado que "el PEVG significó que no estamos dispuestos a hacer partidismo político o compartimentos estancos contra una lucha que debe ser unánime y firme, frente a quienes quieren debilitar ese consenso que esta ley ha venido trazando durante 15 años. No sólo atacan a más de la mitad de la población, a la mayoría absoluta que somos las mujeres, sino que atacan directamente al corazón de la democracia, que no es otra cosa que la igualdad entre hombres y mujeres".